Por Juan Pablo Ojeda
La relación entre México y Estados Unidos volvió a colocarse en el centro del debate político luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum reiterara que la cooperación en materia de seguridad con Washington tiene un límite claro: la soberanía nacional. En pocas palabras, México está dispuesto a trabajar con su vecino del norte contra el crimen organizado, pero sin permitir operaciones militares extranjeras dentro de su territorio.
Durante un acto público en Tecomán, Colima, donde encabezó la entrega de apoyos del programa Pensión Mujeres Bienestar, la mandataria respondió a un mensaje publicado en redes sociales por el presidente estadounidense Donald Trump. En esa publicación, el mandatario republicano retomó comentarios de un usuario que criticaba la decisión del gobierno mexicano de rechazar una posible intervención militar de Estados Unidos para combatir a los cárteles de la droga.
Trump acompañó el mensaje con un fragmento de una conferencia matutina de Sheinbaum en la que la presidenta mexicana responde de forma directa a la propuesta de permitir el ingreso del Ejército estadounidense al país para enfrentar a los grupos criminales. La respuesta fue simple y contundente: no.
Ante simpatizantes reunidos en Colima, Sheinbaum explicó que la relación con Estados Unidos en temas de seguridad sí existe y se mantiene activa, pero aclaró que siempre se ha establecido una condición fundamental: el respeto absoluto a la soberanía de México. Según dijo, se puede colaborar, compartir información y coordinar acciones, pero las operaciones dentro del territorio nacional deben ser realizadas únicamente por autoridades mexicanas.
La presidenta insistió en que la defensa de la soberanía ha sido una lucha histórica del país y que ese principio no está sujeto a negociación. En su mensaje incluso apeló al sentimiento nacionalista que suele aparecer cuando se discuten temas de seguridad y política exterior, al afirmar que la independencia y la soberanía del país deben mantenerse por encima de cualquier presión externa.
El tema no es nuevo. Días antes, durante su conferencia matutina, Sheinbaum ya había reconocido que el presidente estadounidense ha planteado en varias ocasiones la posibilidad de que fuerzas militares de su país participen directamente en operaciones contra los cárteles dentro de México. La respuesta del gobierno mexicano, explicó, ha sido siempre la misma.
Desde la perspectiva del gobierno federal, la cooperación bilateral en seguridad sí es necesaria, pero debe limitarse a ámbitos como el intercambio de inteligencia, la coordinación entre agencias y el trabajo conjunto para combatir redes criminales que operan en ambos lados de la frontera.
El debate se ha intensificado en semanas recientes debido al contexto de seguridad en la región y al impacto del narcotráfico en ambos países. En Estados Unidos, algunos sectores políticos han planteado la idea de acciones más agresivas contra los cárteles mexicanos, mientras que en México el tema despierta preocupación por las implicaciones que tendría permitir la presencia militar extranjera.
Además, el tema volvió a tomar fuerza tras los recientes golpes contra el crimen organizado, incluido el operativo que derivó en la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Este tipo de acciones, según el gobierno mexicano, muestran que el combate al narcotráfico puede realizarse con las propias instituciones del país.
En ese contexto, la postura de Sheinbaum busca enviar un doble mensaje: mantener la cooperación con Estados Unidos en seguridad, pero al mismo tiempo dejar claro que las decisiones sobre el uso de la fuerza dentro del territorio mexicano corresponden exclusivamente al Estado mexicano.
Pensión Mujeres Bienestar. Tecomán, Colima https://t.co/shy7auK7W1
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) March 13, 2026